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La esencia del teatro (III)
Publicaciones Orden del Temple - Arte Iniciático
Escrito por María de Aquitania   
Martes, 08 de Marzo de 2011 00:00

Autor: M.C.R.

Construcción de la estructura «Teatro»
a partir de la Idea del «estar-en-escena»

Toda la teoría que acerca del Teatro y de sus relaciones con la Sociedad voy a defender, se basa en esta concepción de naturaleza formal –es decir, no material– acerca de lo que el Teatro sea: Que lo esencial del Teatro, aquello que es específico suyo, y a lo que todo lo demás se ordena en una estructura inteligible, de «sentido», es el estar-en-escena. Es una característica del Teatro, ciertamente obvia y hasta puede decirse que moleste esta mi recordación, de algo que, de puro sabido, se da ya como presupuesto. Pero mi propósito no es dar noticias nuevas, sino esforzarme por enseñar a ver de un modo distinto lo que acaso constantemente tenemos ante nuestros ojos.

El «estar-en-escena», el re-presentar, es, por lo menos, un modo de conducta del animal humano que sólo lo adopta cuando se siente observado, contemplado por otra persona; [117] aun cuando el característico amaneramiento de los ademanes, engolamiento de la voz, o la misma «afectada naturalidad» del comediante puedan tener lugar en ausencia de un público, en la soledad del camerino, intencionalmente el Actor se siente observado, contemplado: Siente que él está en escena. En rigor, basta el sentirnos contemplados por nosotros mismos, el mirarnos al espejo, para adoptar la actitud espiritual que nuestro idioma ha expresado en la soberbia expresión: «Estar-en-escena».

Desde este punto de vista, es el público el que desempeña la función de Espejo para el que «está-en-escena». Antes que concebir el escenario como el Speculum vitae, donde el público ve reproducida y reflejada su propia vida, sus propias virtudes y vicios, es el público quien, con el conjunto de sus innumerables pupilas, teje una inmensa superficie especular donde se reflejan, con el escenario, los actores y, ante la cual, se amaneran.

Si el estar-en-escena de una Persona envuelve, como actitud formal espiritual, la referencia a un espectador que contempla ese «estar-en-escena» –y el espectador es en principio, originariamente, Persona distinta del que está en-escena; la autocontemplación sólo se comprende psicológicamente como caso límite, derivado de la contemplación de otro–, deberemos estudiar analíticamente tanto los componentes del que está-en-escena (el Actor) como del que lo contempla (del Espectador) para bosquejar la esencia de esta decisiva forma de conducta que hemos escogido como primer analogado de la estructura Teatro.

(continuará)

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